“Érase una vez…tú. Tú, la persona que ahora está leyendo este relato. Tú que, por alguna razón, has entrado en esta página buscando algo. Quizás un espacio en el que poder superar tus dificultades. Quizás un hombro sobre el que llorar tus pérdidas. Quizás un apoyo para recolocar aquellas cosas de ti que no te gustan o no te funcionan. Érase una vez tú, una persona con posibilidad de crecer, de crear, de amar, de ser diferente y más feliz.

Érase una vez un espacio en el que experimentar, en el que probar cosas diferentes, en el que establecer un auténtico contacto. Érase una vez un lugar de seguridad y confianza en el que hacer posible todos tus sueños.

Érase una vez…”